Hay un detalle sobre la anemia que casi no se menciona y que en Bolivia cambia bastante las cosas: el mismo valor de hemoglobina no significa lo mismo en Santa Cruz que en El Alto. Si te hicieron un análisis en la altura y quieres entender qué dice, esto es lo que conviene saber.

Por qué la altura cambia la lectura

En la altura hay menos oxígeno disponible en el aire. El cuerpo compensa produciendo más glóbulos rojos y, por lo tanto, más hemoglobina. Es una adaptación normal y esperable en quien vive ahí.

La consecuencia práctica es que una persona en La Paz puede tener una hemoglobina que en el llano se leería como perfectamente normal, y que sin embargo sea baja para su altura. Sin corregir, ese caso se pasa por alto.

Por eso la Organización Mundial de la Salud, en su directriz de 2024 sobre los puntos de corte de hemoglobina para definir la anemia, recomienda ajustar el valor según la altura de residencia. El ajuste se resta a la hemoglobina medida, o se suma al umbral que define anemia, que es la misma operación vista al revés.

Cuánto es el ajuste

La directriz recomienda aplicar corrección a partir de los 500 metros sobre el nivel del mar. Los tramos que más importan en Bolivia son estos:

Altura de residenciaAjuste
2.000 a 2.499 m14 g/L
2.500 a 2.999 m18 g/L
3.000 a 3.499 m21 g/L
3.500 a 3.999 m25 g/L
4.000 a 4.499 m29 g/L

Para ubicarse: buena parte de La Paz cae entre los tramos de 3.000 y 4.000 metros, El Alto entra en el de 4.000, Oruro y Potosí están por encima de los 3.700, y Cochabamba ronda los 2.500. Santa Cruz, a unos 400 metros, no lleva ajuste.

Un ejemplo simple: en El Alto, a una hemoglobina medida se le restan 29 g/L antes de compararla con el umbral. Un valor que parecía holgado puede quedar por debajo del corte una vez corregido.

Esto no es para autodiagnosticarse. Es para saber que el ajuste existe y poder preguntarlo. La pregunta concreta en la consulta es: “¿este resultado está corregido por la altura?”.

Qué es la anemia y cómo se siente

La OMS la define como la condición en la que el número de glóbulos rojos, o la concentración de hemoglobina en ellos, está por debajo de lo normal, lo que reduce el transporte de oxígeno por el cuerpo.

Los síntomas más comunes son cansancio, mareo, manos y pies fríos, dolor de cabeza y falta de aire al hacer esfuerzo. Son inespecíficos, y ese es justamente el problema: se confunden con estar cansado por el trabajo.

La causa nutricional más frecuente es la deficiencia de hierro, aunque también influyen las carencias de vitamina B12, folato y vitamina A, las infecciones parasitarias, el sangrado menstrual abundante y el embarazo.

Los grupos más afectados, según la OMS, son los niños menores de cinco años, las adolescentes, las mujeres que menstrúan y las embarazadas o recién paridas.

El hierro de la comida: el truco de la combinación

No todo el hierro se absorbe igual. El de origen animal se aprovecha mejor que el de origen vegetal, y ahí está la clave práctica que recoge MedlinePlus: mezclar un poco de carne magra, pescado o pollo con legumbres o verduras de hoja oscura en la misma comida puede mejorar hasta tres veces la absorción del hierro de origen vegetal.

Traducido a un plato cotidiano: una porción chica de carne junto a las lentejas rinde mucho más que las lentejas solas, aunque la cantidad de carne sea modesta. Es una buena noticia cuando el presupuesto es ajustado.

Dos apuntes que completan el cuadro:

  • La vitamina C ayuda. Una fruta cítrica o un jugo natural en la misma comida favorece la absorción del hierro vegetal.
  • El té y el café la dificultan. Tomarlos justo con la comida principal reduce la absorción; conviene separarlos un poco.

Sobre los suplementos

El tratamiento de la anemia por falta de hierro suele incluir suplementos, y funcionan. Pero tomarlos por cuenta propia tiene dos problemas: el hierro en exceso no es inocuo y puede irritar el estómago, y sobre todo enmascara la pregunta de por qué falta hierro. Una anemia puede ser la primera señal de un sangrado que hay que buscar.

Es decir: el suplemento sí, cuando lo indica un profesional que además revisó la causa.

Qué llevarte de todo esto

Si vives en la altura y te hicieron un hemograma, el número por sí solo no alcanza. Pregunta si está ajustado por la altura de tu ciudad, y si te dicen que tienes anemia, pregunta también por la causa y no solo por el suplemento. Mientras tanto, la parte alimentaria es sencilla y barata: legumbres con un poco de carne o pescado, verduras de hoja oscura y algo de fruta cítrica en la misma comida.