El flujo editorial

Cada texto guarda su estado en el propio archivo y solo los artículos marcados como published generan una página. El proceso separa el borrador de la revisión de fuentes, la edición y las comprobaciones de política.

  1. Idea. Una pregunta concreta que puede resolverse con información comprobable.
  2. Borrador. Una primera versión construida alrededor de la pregunta y las fuentes elegidas.
  3. Revisión de fuentes. Se contrasta el texto con documentación primaria y se eliminan las afirmaciones que no puede sostener.
  4. Edición. Reescritura, contexto útil, tono y eliminación de lo que no aporta.
  5. Revisión de políticas. Que no haya dietas extremas, remedios milagro, promesas imposibles ni títulos que prometan más de lo que el texto entrega.
  6. Publicación. Con fecha, firma, contexto y fuentes visibles.

Qué cubrimos y qué no

saludable.club escribe sobre cocina, movimiento y hábitos diarios: recetas con ingredientes que se consiguen en un mercado boliviano, rutinas y técnica de ejercicio, sueño, hidratación, y cómo la altura, el friaje y el sol cambian lo que conviene hacer.

No somos un sitio médico y no tenemos profesionales de la salud en la redacción, así que hay temas que quedan fuera a propósito: medicamentos y suplementos, enfermedades y sus síntomas o tratamientos, la lectura de un análisis de laboratorio, y la salud del embarazo, la lactancia y la primera infancia. Para cualquiera de esos temas, la respuesta correcta es tu médico o el centro de salud que te corresponde, no un artículo.

En septiembre de 2026 retiramos del sitio los artículos que cruzaban esa línea. Preferimos un catálogo más chico y honesto sobre lo que sí podemos sostener.

Jerarquía de fuentes

Cuando dos fuentes se contradicen, gana la de arriba:

  1. Organismos oficiales de salud: OMS, OPS, ministerios de salud y guías alimentarias nacionales.
  2. Instituciones académicas y de estadística: universidades, entidades bolivianas y estudios revisados por pares, priorizando revisiones sistemáticas sobre estudios aislados.
  3. Profesionales del área: nutricionistas, entrenadores certificados y especialistas citados con su fuente original, no de segunda mano.
  4. Medios especializados: solo para contexto, nunca como única base de una afirmación de salud.

Las fuentes van al pie del artículo, con enlace directo y no escondidas en el texto.

Fechas y caducidad

Los precios, las recomendaciones nutricionales y los estudios citados pueden quedar desactualizados. Por eso cada artículo lleva fecha de publicación, fecha de última actualización cuando corresponde y, en la ficha técnica, la fecha en que se verificaron los datos volátiles.

Cuando revisamos un artículo y cambia algo material, actualizamos la fecha de modificación. Cuando solo corregimos una errata, no la tocamos: no queremos usar la fecha como señal de frescura artificial.

Contexto cuando aporta

Un artículo no se “localiza” cambiando palabras. Escribimos palta, no aguacate; los precios van en bolivianos y siempre con la fecha en que se comprobaron; y si una receta usa un ingrediente de temporada en el altiplano, lo decimos, no “en Bolivia” en general. Si no pudimos verificar la disponibilidad local de algo, no escribimos “disponible en Bolivia”.

Correcciones

Si encuentras un error, escríbenos desde la página de contacto. Tratamos las correcciones factuales como prioridad sobre cualquier otra cosa en la cola. Cuando un cambio altera el sentido de una recomendación, lo dejamos indicado en el propio artículo en lugar de editarlo en silencio.

Independencia editorial

Mostramos publicidad para financiar el sitio, pero no aceptamos pagos por reseñas, menciones ni enlaces, y no usamos enlaces de afiliación sin declararlos. La publicidad no influye en qué cubrimos ni en cómo lo evaluamos.